Apenas fundada la ciudad de Cordoba, fue comenzada la catedral, que se derrumbó en 1677, no pudiendo ser concluida hasta 1729, cuando el jesuita Blanqui Muñoz realizó la cúpula. Durante el siglo XIX se reconstruyeron totalmente los templos y conventos de la Merced, Santo Domingo y San Francisco, levantados en el siglo XVII.
La Iglesia de los jesuitas, levantada en 1645, es el templo más antiguo de argentina. Se conservan algunas cosas de la antigua nobleza, la de los Allende, Suárez de la Concha y los Ladrón de Guevara.
En la campiña, se encuentran asimismo algunas estancias de los jesuitas del siglo XVII.
De sus iglesias se destacan las de Jesús de María y Alta Gracia, Obra de Blanqui, y Santa Catalina, de A. Harls, del siglo XVIII.